LA SAGRADA MATERNIDAD
Y LA TRANSGRESIÓN LÉSBICA
Por:
Cecilia Riquelme
Ugarte
Para Karen Atala, por su valentÃa.
Para Melva porque su maternidad cambio mi vida.
Para cada una de las amigas madres de varios paÃses
que me han compartido sus aprendizajes entre viajes y encuentros.
Introducción
Las Amantes de la Luna realizamos una
consulta sobre la situación de los derechos humanos de las lesbianas en la
región a varios grupos organizados de América Latina, este trabajo contó con el
apoyo de la Coordinación regional de La Comisión Internacional de derechos
humanos de Gays y Lesbianas y la Asociación Internacional de Mujeres por el
Desarrollo (AWID). Cuando recibimos las respuestas al cuestionario que
aplicamos, se nos reveló un fragmento de la realidad como la cabeza de un
iceberg, aunque su cuerpo siga sumergido en un 90% en un mar de invisibilidades
sociales... Este pedazo visible son casos conocidos de discriminación a madres
lesbianas. Nos referimos a mujeres que después de una vida heterosexual han
optado por una vida lésbica y tienen hijas/hijos de
matrimonios anteriores. Hablaremos del precio que pagan las madres que deciden
transgredir la norma heterosexual.
Este artÃculo pretende incitar a la reflexión a las
activistas lesbianas feministas con las que compartimos la tarea de luchar por
cambios culturales, que signifiquen conseguir el respeto a las familias
homoparentales y detener la homo-lesbofobia que nos discrimina en lo cotidiano.
Los derechos humanos de las mujeres lesbianas
Ser mujer lesbiana en esta sociedad y asumirse como
tal no es tarea fácil. Constatamos variadas discriminaciones en distintos
ámbitos: empezando por la familia, luego en la escuela, en el trabajo, en los
medios de comunicación y en espacios públicos. Al interior de la familia
podemos encontrar casos de maltrato psicológico, violencia, expulsión de la
casa paterna, psiquiatrizaciones forzadas, cuando los padres se enteran de la
preferencia de sus hijas. A nivel escolar, la mofa y el escarnio de parte de
sus iguales, violencia, sanciones y/o expulsiones. En el trabajo, dependiendo
del área laboral en que se desempeñan las mujeres tendrán más o menos
libertades de ser ellas mismas. No es casualidad que en las profesiones que
existe más ocultamiento, entiéndase clóset, es entre las maestras y las
enfermeras. En los medios de comunicación, es reciente en algunos de ellos el
intento por darnos un trato más respetuoso; sin embargo, subsisten en la
televisión, la radio y la prensa escrita medios homo-lesbofóbicos que siguen
alimentando el prejuicio. En los distintos espacios públicos de las grandes
ciudades de la región, se tienen varios casos documentados en que cualquier
demostración de afectividad puede significar a lo mÃnimo un pleito, ya sea en
el metro, restaurante, parque, o en el propio vehÃculo.
¿Qué sucede en el caso que nos ocupa, es decir
mujeres que hicieron una vida heterosexual y que luego optan por una vida
lésbica, que además tienen hijas /hijos de matrimonios anteriores?
Observamos un cuadro que se repite: cuando los ex
maridos se enteran que sus ex esposas tienen en la actualidad una pareja mujer,
no importando cuanto tiempo haya pasado del divorcio, ellas enfrentan muchas
veces amenazas de estos de quitarles a las niñas/ los niños; o
puede suceder que ellas intenten "negociar" con tal de que no les
quiten a los menores y pierden recursos y bienes materiales por arreglos
desventajosos; o ceden la custodia "aconsejadas" por sus abogados,
negando su lesbianismo y asà evitan procesos engorrosos para ellas y su
descendencia; o se deciden a enfrentar juicios por la guarda y custodia o
patria potestad de los menores. En todas estas situaciones, el ex cónyuge o
familiares utilizan la condición de la madre lesbiana como un estigma, y se
valen de una pesada carga de prejuicios sociales para intentar establecer que
esa mujer es una "mala influencia" para sus retoños.
Ante esta evidencia nos preguntamos: ¿por qué este
sector de nuestra comunidad es uno de los más vulnerables a padecer amenazas,
despojos, discriminaciones y violencias?
¿Por qué dentro del alto grado de clóset e
invisibilidad que vivimos las lesbianas latinoamericanas, aparece este segmento
de mujeres -como una constante en nuestros paÃses y con casos conocidos-
cuestionadas en su maternidad y acusadas de "mal ejemplo"?
La sagrada maternidad
Si bien el movimiento feminista ha realizado
importantes de-construcciones en las últimas décadas al concepto de maternidad,
persiste la arcaica imagen de la "naturaleza instintiva" o destino
biológico, la autorrealización y razón de ser de las mujeres a través de la
maternidad, representación en buena parte machacada aún por los medios masivos
de comunicación y la iglesia católica.
La idea del ser mujer y como destino la maternidad
están en nuestra cultura tan arraigadas como la noción de que sexualidad
equivale a reproducción.
Como señala la antropóloga Yanina Avila:
A las mujeres se nos educa desde pequeñas en y para
la función materna, tanto en la potencialidad reproductiva de la maternidad
biológica, como en el trabajo social del maternazgo (es decir, el trabajo de
cuidados y atención a los otros). Ya de adultas, las mujeres podemos trabajar,
hacer polÃtica, arte, ciencia o literatura. Pero sigue primando la idea de que
lo principal en la vida de una mujer y por encima de todo, son los hijos/
hijas; que ninguna mujer se realiza del todo si no es madre, a nivel biológico
o social.
Para poder entender este arraigo de la idea
mujer=madre, es necesario volver brevemente la mirada hacia atrás en el tiempo.
Existen varios elementos que van conformando este paradigma.
Con el advenimiento de la Ilustración, las mujeres
fueron disciplinadas paulatinamente para que se encargasen de la función
materna como fin último. Con la transformación de la familia extendida a la
familia nuclear, cambia la casa habitación y surge un nuevo concepto de
intimidad. Lo público y lo privado. Por otra parte, varios discursos desde la
filosofÃa, la polÃtica y la medicina colaboran en estos cambios.
Cito nuevamente a Avila:
En la construcción del mito del modelo mujer/madre
intervinieron varios elementos. No podrÃa decirse que un solo factor fue el
determinante. Pero un campo que sin lugar a dudas jugó un peso esencial, en la
legitimación del modelo mujer /madre procedió de los discursos de las ciencias
médicas o biológicas.
Otro elemento que lleva a la maternidad a la
categorÃa de sagrada es el amor romántico, desarrollado ampliamente en la
literatura. En la historia de México, el modelito de la madre abnegada,
sacrificada, virtuosa, resignada, cuidadora, etc. tiene este ingrediente,
además del discurso liberal que a través de la prensa decimonónica y la
literatura dejan muy claro el papel de la familia como lugar cÃvico estructural
de la nueva sociedad mexicana y el rol de ambos cónyuges: el padre, proveedor y
ejemplar y la madre abnegada y educadora.
Citaré a José JoaquÃn Fernández de Lizardi quien
tiene un discurso (decimonónico) ejemplificador.
Cito:
El trabajo esencial de la mujer es el de ser madre
y con orgullo y conocimiento debe desempeñarlo; debe comprender que por la ley
natural, la civil y la divina, siempre es inferior al hombre; por eso es frágil
por naturaleza, para que separada del trabajo de los hombres, sea actriz
principal en la propagación de la especie...
Por otra parte, no podemos olvidar que esta
sacralización materna también se nutrió del pensamiento católico como el ideal
mariano y el guadalupanismo. Más adelante, en la primera mitad del siglo XX el
cine nacional y el establecimiento del dÃa de la madre hacen su contribución al
culto a la madre.
Quienes se casaron, tuvieron hijos y luego se
dieron cuenta que sentÃan atracción por otras mujeres o se permiten vivir una
relación lésbica se enfrentan a todo un proceso de negación, culpabilidad,
sentimientos encontrados, miedos, etc. Por una parte, existe un peso histórico
y cultural sobre las mujeres para que la maternidad sea eje rector de nuestras
vidas; por otra parte, la norma heterosexista conlleva para cada una de estas
mujeres un proceso de superación de la propia lesbofobia, cuando se deciden a
asumir y vivir su preferencia.
Las madres lesbianas más de una vez escuchan la
sentencia impuesta: "primero los hijos", enfrentándose a la elección
de: mis hijos o mi pareja, como si fueran incompatibles, confrontando las
culpas ante la realización personal.
¿Qué hacer?
En América Latina no es casualidad que existan
varias organizaciones de madres lesbianas: conocemos agrupaciones en México,
Argentina, Puerto Rico, Colombia y Brasil, y en la mayorÃa de los encuentros y
festivales lésbicos de la región se desarrollan talleres del tema.
El grupo de Madres lesbianas de México (GRUMALE II)
cuenta con nueve años de trabajo, en los que han dado asesorÃa legal y apoyo
psicológico en innumerables casos. Ellas refieren que para la mayorÃa de madres
que asumen su lesbianismo luego de una vida heterosexual, el principal problema
que deberán enfrentar es la pérdida de derechos respecto de los hijos, sobre
todo la guarda y custodia. En algunos casos hasta les han quitado la patria
potestad. Relatan que en cada sesión del grupo reciben por lo menos una
solicitud de asesorÃa legal. Sabemos que los otros grupos de la región hacen un
trabajo similar de empoderamiento de las madres e hijos, apoyo, reflexión y
asesorÃas.
Ellas relatan un caso del Estado de México, en que
el ex marido le hace firmar a su ex esposa un divorcio voluntario completamente
desfavorable a ella, y en que si bien fue asesorada, el miedo y la baja
autoestima le hicieron ceder a condiciones injustas. En el veredicto del juicio
de divorcio se estableció que él conservarÃa la guarda y custodia, cuestión que
no refleja la realidad, puesto que ella se hace cargo de los dos hijos. El
sujeto es dueño de una empresa, la despojó de bienes materiales
adquiridos juntos y le da una cantidad de dinero mÃnima. Utiliza a los niños en
su contra, se los lleva cuando quiere, porque él tiene la custodia y la madre
no ha podido establecer ni siquiera un horario de visitas. Además, la mujer
recibe maltratos e insultos por el hecho de tener una relación afectiva con otra
mujer. Cuando los niños regresan a la casa materna llegan muy agresivos, y toda
la labor de ambas mujeres de inculcarles respeto a los chicos se ve afectada.
Ellos hasta han llegado a cuestionar la vida erótica de su madre por influencia
del padre.
Esta madre esta espantada por las amenazas de su ex
marido, y aunque se le ha dicho que puede denunciar puesto que existe una
sentencia donde es él quien debe tener a los hijos, ella no quiere. Rosa MarÃa
Ortiz, activista de GRUMALE II señala que en este caso la parte de la cultura
patriarcal interiorizada, donde se nos han enseñado que las únicas responsables
de los hijos somos nosotras, que reza:
"hasta el fin de los dÃas, aunque sea a pan y
agua, pero con tus hijos", le impide a esta madre tomar otras acciones. Se
le ha dicho: "ve y déjale a los niños con todas sus cosas y veras como te
regresa a los hijos en otras condiciones..."
Se le recomendó que no le dejara la guarda y
custodia de los hijos, porque en la realidad ella tiene a los niños y no recibe
el dinero necesario para su manutención. Si ella jurÃdicamente tuviera la
guarda y custodia, él estarÃa obligado a dar una parte proporcional de su
salario, aguinaldo, reparto de utilidades, vacaciones. El sujeto en este caso
no está obligado a darles una cantidad estipulada por el juez porque se supone
que él los tiene.
La misma activista señala que en estos casos
desventajosos, a veces hay mucha cerrazón por parte de las madres que prefieren
pasar por encima de una posible mejor calidad de vida para los hijos, y
con tal de tenerlos cerca son capaces de todo.
Otra historia que nos relatan es la de dos mujeres
que son pareja, tienen un hijo cada una, pero del mismo hombre. Viven dentro
del Distrito Federal. Ellas eran amigas, habÃa atracción entre ambas, pero no
se atrevieron a relacionarse hasta que el marido de una de ellas insinuó tener
un triangulo amoroso y vivir la vieja fantasÃa de dos mujeres juntas solo para
él. Ellas dos accedieron, pero la amiga de la esposa queda embarazada, y el
sujeto sintiéndose muy open mind la invita a que vivan todos en familia.
El vÃnculo se complica, puesto que el señor deja de trabajar ya que estaba
siendo mantenido por dos mujeres. Ellas se cansan de la situación y se dan
cuenta que no lo necesitan. El comienza a perseguirlas y amedrentarlas,
acusándolas de lesbianas.
La defensa de ellas le giró un citatorio para que
se presentase a una de las Unidades de Atención a la Violencia Intrafamiliar y
se les expresa que independientemente de con quien se acuesten las mamas, él tiene
la obligación de darle alimentos a los niños. Además ellos son hermanos.
En este caso, se consiguió el divorcio y se firmó
un convenio en que el padre tiene que darles alimentos a sus dos hijos.
Otro caso es el de una mujer de Oaxaca, que escuchó
en un programa de radio a las integrantes de GRUMALE y se puso en contacto con
el grupo, ella creÃa que era la única madre lesbiana en el mundo y se sentÃa
monstruosa. Después de algún tiempo de trabajar con ella por correspondencia,
finalmente se divorció, pero el ex marido le dice que nunca va a dejar a sus
hijos, y que si ella se quiere ir que se vaya de la casa. A pesar del divorcio
siguen viviendo bajo el mismo techo hace cuatro años, sin hacer vida marital,
pero de alguna manera le controla la existencia, no la pierde de vista, y
controla la atención que ella brinda a sus hijos. Esto perjudica más a los
chavos por el ambiente que se respira en ese "dulce hogar".
Otro caso es el de dos mujeres que viven juntas con
tres hijos, y han tenido que mudarse de casa, porque los vecinos les han hecho
la vida imposible. Uno de los jóvenes se ha puesto muy violento y ha golpeado a
otras personas por defender a su mamá. En este sentido, explica Rosa MarÃa hace
falta proveer a los niños y a los jóvenes de herramientas, porque no se puede
enfrentar a los chavos a una sociedad homofóbica sin elementos. Los niños o
jóvenes no tienen por qué defender a su madre por ser lesbiana. Es necesario
darles toda la información y empoderarlos para que ellos entiendan que son
parte de una familia diferente y que tener dos madres no es un
"pecado".
Veamos algunos casos que han trascendido a la
opinión pública en otros paÃses.
En Paraguay las activistas del grupo Aireana
nos cuentan de:
El caso de una señora que perdió a sus hijos, en el
juicio no se consideró en la sentencia el argumento de su preferencia sexual.
Aunque el ex - marido presentó "pruebas" del lesbianismo de su esposa
con videos grabados de ella besándose con su pareja mujer. La jueza desestimó
las pruebas y otorgó la patria potestad al padre bajo el argumento de que tenÃa
un nivel económico superior, porque tenÃa aire acondicionado, por ejemplo. Ante
la debilidad de los argumentos de la jueza, fue cuestionada en público y
comentó en privado que en realidad ella habÃa justificado asà la sentencia por
no decir que la madre era lesbiana.
En Ecuador, las compañeras de la Organización
Ecuatoriana de Mujeres Lesbianas (OEML) nos relatan un caso cercano de una
integrante de su grupo.
En el juicio se alegó que tanto el padre como la madre
habÃan cometido adulterio. La diferencia radicaba en que él lo habÃa cometido
con varias mujeres y ella con otra mujer. Se argumentó que el adulterio
cometido por ella era más grave que el del marido. No se consideraron otros
factores como el interés superior de la menor, quien finalmente quedó bajo la
custodia paterna, con régimen de visitas de su madre mucho más restringido que
en los casos comunes. Y en definitiva tampoco se cumplieron estas visitas
La sentencia fue apelada pero lamentablemente el
caso no contó con una buena argumentación por parte de los abogados
defensores., lo que habla de la falta de sensibilización y preparación de parte
de los profesionales del derecho para asumir casos de diversidad sexual.
En Panamá la organización Des-atadas feministas
nos reporta que conocen por lo menos 4 casos de amenazas a madres lesbianas
para quitarles la patria potestad.
Se refieren a un caso en que la mujer cedió la
patria potestad al ex marido frente a sus amenazas. Además, ella tenÃa a su madre
en contra. Al final, los hijos adolescentes viven con la abuela materna y el
padre paga la pensión alimenticia de sus hijos.
Las des-atadas nos explican que en el Código
de la Familia no se establece la homosexualidad como causal de divorcio o
causal para retirar la patria potestad, sin embargo existen frases ambiguas
referidas a la moralidad como las siguientes:
CapÃtulo III. De la Guarda y Crianza y del Régimen
de comunicación y de visita. ArtÃculo 327: De no mediar acuerdo entre los
padres, o de ser el mismo atentatorio a los intereses materiales o
morales de los hijos o hijas, la cuestión se decidirá por la autoridad
competente, que se guiará, para resolver, por lo que resulte más beneficioso
para los menores.
En Brasil, la activista Mariana Pessah, nos cuenta
de varios casos.
Uno es el de una psicóloga a la que el marido le
gano la custodia de su hija y no la pudo ver durante siete años. La respuesta
de la justicia fue que no era un buen ejemplo para una niña una madre lesbiana
y que utilizaba drogas. Esto sucedió hace 10 años y a raÃz de ese hecho, ella
comenzó su militancia y visibilidad. Hoy la hija vive con el padre pero ella
puede verla.
En un llamado que circula por internet, una mujer
relata las dificultades que tiene para ver a sus hijos que viven con su ex
marido. Aunque tiene una formación universitaria, trabajo estable y buena
situación financiera, el prejuicio ante su orientación sexual, dificulta la
posibilidad de ejercer su derecho de poder visitar a sus hijos. Cada vez que
intentó acercarse a ellos, es agredida fÃsica y moralmente por su ex marido.
Agresión que se extiende a la compañera, diciendo que es portadora de una
enfermedad contagiosa.
Un caso reciente es el de la viuda de la cantante
Cassia Eller. Maria Eugenia y Cassia convivieron durante 14 años. Ellas
tuvieron un hijo, del cual la madre biológica era Cassia. En 2001 ella muere y
la justicia carioca entrega la guarda y custodia provisoria del adolescente a
Maria Eugenia. El padre de Cassia quien habÃa visto a su nieto un par de veces
en su vida, reclama su custodia. Finalmente, se le otorga la custodia
definitiva a la segunda madre. Esta sentencia es considerada una conquista de
las y los activistas brasileños, en parte apoyada por los medios, por la
connotación pública del caso.
En Argentina, el grupo Lesbianas en Lucha
reporta que, conocen el caso de una compañera del grupo de Madres Lesbianas
Feministas Autónomas que ante las amenazas de su marido hizo un arreglo
extrajudicial, le cedió la custodia de los hijos y arregló bajo condiciones muy
desventajosas.
Dicen que es habitual que las lesbianas que
enfrentan juicios de divorcio, hagan lo posible porque su marido no conozca su
preferencia sexual hasta después del juicio. En caso de ser conocida su
preferencia sexual aceptan arreglos desventajosos (tanto económicos como en
cuanto a derechos y responsabilidades respecto de las hijas/ los hijos) por
temor a que durante el juicio se ventile su preferencia sexual y que esto pueda
acarrear la pérdida de la patria potestad.
Existe un fallo sin precedentes. Pertenece a la
Cámara de Apelaciones, Sala 1, de San Isidro (Provincia de Buenos Aires), en
julio de 2002 y señala: "La homosexualidad no impide ejercer los deberes y
derechos como madre". La cámara pronunció este fallo frente al reclamo del
padre de un hijo de 12 años que intentó limitar los contactos del hijo con su
madre porque ella es lesbiana.
Para concluir con este panorama de casos
quisiéramos hablar de un proceso judicial, que inicialmente nos fue reportado
por la activista Marloré Moran, y que posteriormente hemos seguido de cerca de
través de la prensa chilena y otras activistas.
Karen Atala es una jueza chilena que después de más
de un año de haberse separado de su marido (en Chile no existÃa el divorcio,
recientemente se está legislando) comenzó una relación con otra mujer. En el
momento que el abogado Jorge López, ex marido de Karen, se entera que ella está
viviendo con otra mujer, decide demandarla por la custodia de sus tres hijas,
esto comienza en enero del 2003 y paso por tres instancias del poder judicial
chileno.
Entre los argumentos del demandante destacaba:
1. "(...) manifiesta su temor en el plano de
las enfermedades, atribuyendo a las prácticas lésbicas el estar expuestas en
forma permanente a ETS y VIH/Sida", indicando que "temÃa" que
sus hijas se vieran afectadas con alguna enfermedad. (Argumento del demandante
Jorge López cuando comenzó el juicio sobre el caso tuición en Villarrica, mismo
que quedó invalidado por especialistas).
2. Fundándose en que su madre se encuentra inhabilitada
para tener su cuidado personal, por las siguientes situaciones que describe:
a) Que la madre "no se encuentra capacitada
para velar y cuidar de ellas, su nueva opción de vida sexual sumada a una
convivencia lésbica con otra mujer, están produciendo y producirán
necesariamente consecuencias dañinas al desarrollo de estas menores, pues la
madre no ha demostrado interés alguno por velar y proteger el desarrollo
integral de estas pequeñas".
b) Que las menores "no están siendo protegidas
en su fin último que significa la protección a desarrollarse en un ambiente
normal, que importe un equilibrio emocional tal que sean capaces de ser el dÃa
de mañana seres humanos libres", agregando que "la opción sexual
ejercida por la madre altera esta convivencia sana, justa y normal a que tienen
derecho las menores".
c) Que "los hechos descritos en lo principal
determinan que la tenencia y cuidado de las menores corresponde al padre, pues
estas no solo han sido objeto de malos tratos, sino que sufren el descuido y
desamparo de esta madre (la demandada) que a través de una opción sexual
distinta, aleja y afecta a sus hijas del normal y verdadero desarrollo",
con lo que concluye "el interés superior de las menores ha sido
abiertamente infringido".
El 7 de mayo de 2003 el Juzgado de Letras de
Villarrica otorga la tuición de las menores a la madre, considerando que:
De todos los informes relacionados previamente
emanados de diversas instituciones, es posible concluir que la opción sexual de
la madre, esto es, el lesbianismo, no constituye por si sola una causal de
inhabilidad. Se ha acreditado en este sentido que la homosexualidad es una
conducta normal y que no es manifestación de ninguna patologÃa que la
inhabilite.
López apela ante La Corte de Apelaciones de Temuco.
La sentencia nuevamente otorga la tuición (equivalente de custodia) de sus
hijas a la jueza Atala, con tres votos unánimes, en marzo del 2004.
El padre de las menores presenta entonces un
recurso de queja ante la Corte Suprema de la Nación. Esta máxima instancia pide
a la Corte de Apelaciones de Temuco diversos informes sobre el caso de la jueza
Atala y respecto a la maternidad lésbica para definir su fallo. El 31 de mayo
de 2004, con tres votos a favor y dos en contra, se otorga la tuición de las
niñas al padre.
La revista Opus gay informa que:
Para definir su postura, la Corte Suprema debió
analizar diversos estudios respecto a los hijos de padres y madres
homosexuales.
Los informes vistos provenÃan del Servicio Médico
Legal, la Organización Panamericana de la Salud, el Departamento de PsicologÃa
de la Universidad de Chile, la Facultad de Educación de la Pontificia
Universidad Católica de Chile, el Departamento de Derechos Humanos de la
CancillerÃa, el Servicio Nacional de la Mujer y el Ministerio SecretarÃa General
de Gobierno, la cual tuvo entre sus fuentes al Movimiento de Integración y
Liberación Homosexual (Movilh).
Los reportes de todas esas instancias coincidieron
en que no existe incompatibilidad entre ser madre y lesbiana. La excepción fue
el informe de una psicóloga pedido por el padre de las menores, según el cual
una de las niñas presentaba problemas en la identificación de los roles
sexuales.
Aún cuando la mayorÃa de las pruebas cientÃficas
favorecÃan a la madre, la Cuarta Sala estimó que las menores deben ser cuidadas
por su padre por cuanto el ambiente ofrecido por la jueza pone el riesgo el
desarrollo de las niñas.
A juicio de la Corte Suprema "no merece
reprobación o reproche jurÃdico alguno " el hecho de
que Atala tomara "la decisión de explicar su condición de homosexual, como puede
hacerlo libremente toda persona en el ámbito de sus derechos
personalÃsimos en el género sexual".
Sin embargo, estimó el máximo tribunal, "no es
posible desconocer" que la visibilización de la orientación
sexual de la madre implicó que ella antepuso " sus propios intereses, postergando
el de sus hijas, especialmente al iniciar una convivencia con su pareja en el
mismo hogar en que lleva a efecto la crianza" de las menores.
Agregó que "aparte de los efectos que esa convivencia
puede causar en el bienestar y desarrollo psÃquico y emocional de las hijas,
atendida sus edades, la eventual confusión de roles sexuales que puede
producÃrseles por la carencia en el hogar de un padre de sexo masculino y su
reemplazo por otra persona del género femenino, configura una situación de
riesgo para el desarrollo integral de las menores respecto de la cual deben ser
protegidas".
Llama la atención que además la Corte Suprema de
Chile estudia sanciones para los tres magistrados de la Corte de Apelaciones de
Temuco, que otorgaron la tuición a la madre en segunda instancia. Además, en el
99% de los casos de custodia que revisa, ha resuelto entregar la tuición a la
madre.
La defensa de la Karen Atala estudia la posibilidad
de acudir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA.
Parlamentarios del Partido por la Democracia y Socialista de Chile se han
pronunciado por respaldar esta causa.
Reflexiones
El trabajo que necesitamos desarrollar, las
activistas en conjunto con la mejor aliada, la sociedad civil conciente, para
la defensa de los derechos humanos de las mujeres lesbianas es de largo
aliento, arduo y con varias vertientes. Sabemos que los procesos de cambio
cultural son complejos. Tenemos que vislumbrar una estrategia múltiple.
Por una parte, el proceso para conseguir una
legislación que nos considere en términos equitativos y que nos permita
conseguir, aunque sea paulatinamente, algunos derechos civiles, implica una
posibilidad de generar debates sociales, de tener presencia en los medios
masivos de comunicación, de articularnos con otros movimientos sociales, de
sensibilizar a la opinión publica al respeto a la diversidad, en sÃntesis a que
se hable de familias alternativas. Esta situación pudimos observarla durante
los años de trabajo que implicó la iniciativa de ley de sociedades de
convivencia.
Trabajar por cambios culturales implica e implicará
abrir un abanico de tácticas que, algunas, ya hemos venido desarrollando como
movimiento, pero que tenemos que intencionar: necesitamos desarrollar
herramientas de sensibilización e información, entendiendo que esto es un
trabajo educativo a largo plazo. Medios de comunicación propios, revistas,
videos, programas radiales, etc. que generen un discurso e inciten a la
reflexión. Necesitamos salir a la calle politizando el carnaval lúdico.
En la consulta que desarrollamos con varios grupos
de la región, constatamos que es necesario que existan registros de casos,
puesto que ello nos puede dimensionar el real panorama de discriminaciones y
violaciones a los derechos humanos de las mujeres lesbianas, visibilizarnos y
colaborar a la promoción de polÃticas públicas que garanticen una
necesaria sensibilización y educación de funcionarios, y la difusión de los
cuerpos de la ley. Miremos hacia Chile y veamos todo lo que ha generado el caso
público de Karen Atala, un debate nacional, que gracias a su valentÃa abre una
gama de posibilidades de trabajo polÃtico. Además, tenemos que desarrollar
investigaciones que nos arrojen datos y que sigan visibilizando el gran
porcentaje de soterrado armario, un mueble que de tantos siglos de uso ya es
objeto de museo.
Nota: Consulta realizada en 2003, por la
organización Las Amantes de la Luna, con el apoyo de IGLHRC y AWID, que recabó
información sobre la situación de los derechos humanos de las mujeres lesbianas
en Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador, Nicaragua, Panamá, Paraguay,
México ( D. F., Nuevo León, Sinaloa). Y contó con información de
investigaciones ya realizadas en Costa Rica y Uruguay.
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México
www.isabelmonzon.com.ar
Argentina

Hola, un placer para mà haber llegado hasta aquÃ.
Muy interesante la información que has colgado.
TE invito a pasarte por nuestro blog y por los links que hay en él ya que pueden interesarte. Somos dos mujeres en pareja y con el proyecto cercano de tener un hijo o una hija.
Te dejo un abrazo
Magui